Extraño a ese hombre, aquel hombre que me secaba mis lágrimas aquella figura que quizás lo he recreado en mi cabeza o quizás si existió. Pero lo era todo para mí, sus caricias en mi mejilla posando su mirada en mi , diciéndome : Lo hermosa que soy , que no había nada que tenía que cambiar porque es lo que me hace única.
Extraño a ese hombre , por sus risas contagiosas que al final terminaba cayendo al suelo de la risa .
De su forma de cuidarme cuando me sentía muy enferma, comprándome comida porque según él, tendría que tener fuerzas para recuperarme. No sabía cantar , pero lo intentaba y cuando ya mejoraba mi salud, me ponía a bailar y aunque era pie izquierdo hacia sus pasos prohibidos y me acompañaba bailando.
Me repetía cuanto me amaba para que nunca lo olvide que él siempre va estar para mí. Yo en ese momento jure que nunca le faltaría , que siempre estaría para él. Pero él ya no está , dejando rastro en mi corazón, se fue junto a las hojas de otoño. Mi sonrisa se fue con él, bueno parte de ella. Tuve que intentar seguir para adelante tras su pérdida, mis seres queridos me esperaban. Extraño a ese hombre luchador , amoroso , perseverante y atento.
Hubo una cosa que nunca le pude decir: Gracias por serme la mujer más feliz por un tiempo y perdoname por no haber podido llevar las cosas maduramente. Ahora he podido remediarlo , ahora soy una mujer luchadora, ya no pongo por delante mi trabajo a mi salud , he cambiado.... he cambiado...
Me he teñido el pelo , ahora soy media rubia, y he vuelto a sonreír ( al menos lo intento ), también me he vuelto más llorona y más sensible, tengo un gran trabajo donde me quieren mucho.