Todo comenzó un 25 de abril del 84
Los ángeles bailaban al verte nacer
Encandilados con la luz de tus ojos verdosos
Cual si fueran las hojas del árbol más hermoso
Dios había mandado su alma más fuerte a la tierra
Un regalo que sin dudas, merecía mi abuela
No lo dudó un segundo, sabía que estarías bien a su lado
Con el tiempo ella te regaló principios y valores
Incluso más de los que él hubiera imaginado
El tiempo pasó, y a mi abuela decidió llevar
Dejándonos a todos en un agónico dolor imposible de comparar
Fue ahí cuando note de lo que mi madre era capaz
Levantándose cada día, aguantando un dolor semejante a un puñal
También vi, la vileza con la que el tiempo fluye
Banalizando la vida, destruyendo personas, abriendo heridas
“Hay más tiempo que vida” mis oídos dolidos oyen
Dolidos porque asienten, a esta verdad horrible
Y ahí me doy cuenta que la vida no pasa, la vida corre
Impotencia me genera, verte el alma rota, mi vieja
Me gustaría que te sientas abrazada al leer éstas palabras
Y que ésta vez, sean de emoción esas lagrimas cristalinas
Tras verte tanto tiempo derramando lágrimas tristes
Dejando caer tus pétalos, cual si fueras flor marchita
Hoy sos el diamante más preciado y delicado
Que ha dado todo por mi padre, por mí y mis hermanos
Para agradecerte a vos, vieja…
No me alcanza la vida, ni me van a alcanzar los párrafos. .