Nos encontramos en el momento menos esperado, como dos chispas en una noche oscura. Desde entonces, nuestro amor ha sido un incendio incontrolable, una llama que arde con furia y pasión .
Cada encuentro es una explosión de emociones, cada despedida, una herida abierta que nunca terminar de cicatrizar.
Nos amamos con la misma intensidad con la que peleamos. Cada discusión es un terremoto, cada reconciliación, un renacer de las cenizas. Somos dos almas que se buscan y se pierden en un ciclo interminable de amor y confusión.
A veces, siento que este fuego nos consumirá, que no quedará nada de nosotros más que cenizas. Pero entonces, me miras con esos ojos llenos de vida, y todo vuelve a encenderse.
Nuestro amor es una montaña rusa de emociones, una aventura que nunca se detiene. Y aunque a veces quiera bajarme, aunque a veces el miedo me paralice, sé que no hay otro lugar en el que prefiera estar. Porque en cada subida y cada caída, en cada giro y cada vuelta, estás tú, y eso lo hace todo perfecto.