Adquirir amplios y profundos conocimientos.
En todos aquellos apartados relacionados con la enorme exigencia que la profesión de entrenador de fútbol demanda. Estamos hablando de Preparación Física, Técnica, Táctica, Estrategia, Psicología, Liderazgo, Medicina, Nutrición, Gestión y algunos cosas más, sobre todo en el campo relacionado con las nuevas tecnologías que en la actualidad están aportando a los técnicos una serie de herramientas de gran utilidad para perfeccionar los entrenamientos, mejorar la planificación de los partidos y disponer de otra serie bastante amplia de nuevos recursos que aportan una mayor calidad y eficacia a la actividad de los profesionales en las labores de dirección de un equipo de fútbol (aunque igualmente, esto es extensible a otras actividades deportivas).
El futuro técnico, que no tenga enormes deseos de aprender y de actualizarse día a día, es difícil que pueda llegar a la élite, ya que cada vez la competencia es mayor, y las nuevas generaciones están cada vez mejor preparadas en todos los aspectos.
Hay que olvidarse ya, de lo que ocurría en otras épocas, que gente, con muy poca preparación, llegaba incluso a dirigir equipos en primera división, por el simple hecho de haber sido futbolista de más o menos renombre. Afortunadamente, eso en la actualidad se está acabando, aunque todavía hay alguna rendija, por la que sigilosamente se cuelan algunos, que tan solo con la tarjeta de su pasado futbolístico como jugador, ocupa puestos para los que en realidad no están lo suficientemente capacitados .
En definitiva, la profesión de entrenador, tiene unas determinadas exigencias, que cada vez son mayores, y para ejercerla hay que saber, en el amplio sentido de la palabra, y para saber hay que estudiar, igual que para ser abogado, cocinero o nutricionista, por poner algunos ejemplos.
Paco Arias (Entrenador Nacional)