Los jóvenes entrenadores de fútbol, se preguntan incesantemente, qué han de hacer para llegar en su momento a ser grandes técnicos y convertirse en los entrenadores del futuro.
La receta ideal no existe, pero existen unos caminos mejores que otros para llegar a conseguirlo. No obstante, conviene dejar claro, desde el principio, que para todo lo que se pretenda lograr, hay que contar con el esfuerzo que uno ponga y la capacidad que uno tenga .
Centrándonos exclusivamente en el aspecto deportivo, y sin que esto se pueda aplicar como una exacta Ley Matemática, nos gustaría apuntar una serie de aspectos que consideramos como muy importantes de cara a conseguir los objetivos propuestos.
Hay que ser un trabajador incansable.
El entrenador no solo desarrolla su labor en los entrenamientos y en los partidos. Hay que dedicar además muchas horas más para programar, planificar y sobre todo observar. Y si bien, es cierto que hay que ser entrenador las 24 horas del día, eso no quiere decir que uno viva tan obsesionado con su trabajo, que no sepa desconectar de él en determinados momentos, sobre todo a nivel psicológico, y también dedicarse a ampliar conocimientos en otras materias complementarias que sin tener relación específica con el fútbol, le pueden ser de mucha utilidad.
Un buen entrenador debe de tener unos amplios conocimientos en diversas especialidades que sirven para darle a su trabajo futbolístico concreto, un toque más profesional, ya que probablemente, si solo sabe de fútbol, quizás al final acaba no sabiendo de nada.
Paco Arias (Entrenador Nacional).