Muchas veces me dije que ya te iba a olvidar y que sería libre al fin, pero creo que muy en el fondo yo sabía que no era verdad, que tenía cero intensiones de dejarte ir sin luchar al menos un poco más. Estúpido, ¿no?
Escuché y leí muchas veces que debes luchar por aquello que amas y que te hace bien, pero creo que tu no me estabas haciendo ningún bien, si no todo lo contrario .
Estabas lastimándome y aunque yo no me diera cuenta, el hecho de que yo estuviera pasando tanto tiempo contigo y dando todo de mi para volverte a gustar, me estaba matando. Estaba haciéndome tanto daño que no podía apreciar todo lo que tenía porque estaba demasiado enfocada en ti, y no voy a mentir, puede que incluso haya creado un capricho, un berrinche porque quería que volvieras a toda costa, sólo que el berrinche se me fue de las manos y comencé a querer dejar todo lo demás para después, comencé a hacerte caso a ti y solo a ti; eras todo lo que pensaba día y noche y la razón por la que hacía las cosas y ahora que ya no lo eres más, me siento ligera, libre al fin.
No voy a mentir, aún me duele, pero es que me siento tan ligera ahora que no me tengo que preocupar por ti que no me dan ganas de regesar a lo anterior y me da felicidad, en serio que si, porque ahora si siento que te estoy tratando de superar.
Una vez te dije que no te iba a esperar para siempre, eso significa que te iba a dar un palzo de tiempo para que regresaras, pero ese tiempo terminó; ahora sí. Seguiré adelante.