La luz fulminante de un relámpago contra un árbol sin vida. El trayecto entre los cielos y las tierras, cuando los átomos transcurren sobre la electricidad del grito. Las grietas que fulminaban la tranquilidad, los gruñidos en el océano mientras el oleaje harto. Nunca será tarde la fugacidad del instante, nuestra tentación estimula. Cuando el placer es arte improvisado. La culpabilidad culmina en la mentalidad sobre la mentira. Los brotes de histeria tan intermitentes, quizá pocos hablan desde la oscuridad, por esorecuerda tus raíces. Y te digo "olvidarme sin prisas, por que el tiempo merece la intranquilidad". Fuimos muchos finales inesperados en el descubrimiento que todos quisimos. Tal vez si encuentras la ensoñación, sin imprevistos. El cumplido de ayer cuando el gentío gira sin pausa. Los estereotipos que exageran la historia tras las mascarillas. Como no, huir hasta que las batallas eternas contra su maleza sean prohibidas. ¡Donde nuestra hipocresía atraviesa la cumbre! Si cantas mientras las huidas a caída libre, son otras maneras de supervivencia. La falsedad intercambio el amor por su egoísmo. Jamás persistas cuando "no tuviste fuerzas", para seguir la paz en tu cabeza. Los prejuicios son problemas que piensan de forma irremediable, por eso pierde quien hace años escapa de la estabilidad propia. Después el compromiso de la madurez, cuando toda dificultad depende del riesgo a perder el presente. Y nosotros, despacio por la vida sin tropezar, mientras me olvidas entre latidos de otros labios. Eso que siempre me comprometía, y "ya nunca" era la última vez que coincidían. .