Tu cálida esencia sin preocupaciones, estimula mis sentidos más profundos. Quizá el pronóstico del amorío te desvela los deseos, cada vez que desesperas el motivo desesperado. Antes de arruinarte el último "si quiero"que repitas entre dientes, después parece que todo el esfuerzo del encuentro y los nervios angustiados te reprimen. Por que la voz debilitada por dentro significa cansancio tras la huida. Vivir derrumbada por el caos y la catástrofe, tu viveza perpetua por resistir al gemido adoloridos. Cada prejuicio juzga sin sabiduría. Los altibajos y secuelas del propio orgullo, la similitud entre altitud o alturas era que tu desaliento ahogaba al vertigo. Tal vez fuiste cobarde por miedo al fracaso. Y en fin, el límite arriesgado nunca significa la derrota.