Después de tanto tiempo me di cuenta de que no merece la pena llorar. Que es mejor pasar página, o directamente cerrar el libro por completo .
Y olvidar.
Porque no merece la pena acordarte de esos buenos momentos que ahora te hacen daño. Porque la gente cambia, y no podemos pretender que no lo hagan. Cambian de rumbo, de aspiraciones, de vida.
Y esque cerrar un libro duele, pero duele más seguir leyendo sabiendo cómo va a acabar, retrasando lo inevitable.
Y es que la vida es eso, libros que cierras, abres, olvidas... Pero sobretodo, escribes.